La segunda exposición de José Luis Cortés-Santander en The Goma, tiene como punto de partida el suceso acaecido en 1966 en la ciudad de Florencia, en la que el desbordamiento del río Arno supuso la pérdida de millones de libros  y manuscritos así como miles de obras de arte pertenecientes a colecciones públicas y privadas.

Pretendiendo construir un sistema hipotético de relaciones entre una serie de acontecimientos tanto históricos como personales, el artista desvela, mediante el mito de  la información codificada,  la premonición de la próxima catástrofe que tendrá lugar en una ciudad culturalmente relevante, acentuando el carácter vulnerable de los objetos de colección. Este presagio, lejos de ser considerado una afirmación, ironiza sobre la facultad atribuida al artista de asentar verdades que no están a su alcance.

Una serie de acopios personales del artista han sido manipulados, rebajando o destruyendo su condición y sobre exponiéndolos en soportes tradicionales, con un marcado carácter objetual. La pintura que cubre la colección de revistas y pegatinas tiene como prioridad invadir la información mostrada, sugiriendo la imposibilidad de lectura, una constante en la búsqueda plástica del artista. Asimismo, en la videoinstalación Evocación 01 la pantalla queda parcialmente anulada con un inscrito en código Bacon (un sistema binario cifrado del siglo XVII), impidiendo ver con claridad la compilación de videos sobre la inundación.

El trabajo de Cortés-Santander se sitúa en lo que él denomina “los límites de la práctica artística”, cuestionando los sistemas de producción sin buscar objetos que necesariamente generen conocimiento, aludiendo a sucesos imposibles pero potenciales para el que los genera.

Jose Luis Cortés-Santander ( 1980, México)  estudió Artes Plásticas en Pratt Institute (EEUU) y UDLA (México). Ha sido beneficiario de la Beca Jóvenes Creadores del FONCA (México) en 2009 y 2011, la Beca de la Fundación/ Colección Jumex, y la Beca Fulbright. Es profesor de arte en diversas universidades en México, donde también ha coordinado diversos espacios autogestionados como La Galería de Comercio y LAALvaca. Este último año su trabajo se ha podido ver junto a  el de Alejandro Almanza en espacios independientes como Kunsthalle Galapagos (Nueva York) y también en espacios comerciales como Proyectos Monclova en la exposición Un viaje a la luna, comisariada por Fabiola Iza.