La exposición Denominador común es la primera muestra individual de Ana Santos en The Goma tras su participación en Jugada a Tres Bandas 2012 .

La práctica de Ana Santos suele partir de una compilación de materiales y objetos encontrados en potencia de transformación. Después, en su estudio, la artista es testigo de una escenografía en la que los cuerpos interactúan en un territorio más libre que el de la realidad, donde el esquema de significados propios se disipan, dando lugar a posibles (y solamente posibles) relatos paralelos. Durante un breve estado de apertura la artista desentraña el atajo que hay entre distintas esferas semánticas para posteriormente ejecutar un gesto -austero, rápido, inteligente- que altera levemente los objetos sin caer en una representación de orden segundo. Este acercamiento de Ana Santos a la materia sucede en términos básicos. Prefiere utilizar pocos colores para no añadir otra capa más al objeto, sintiendo predilección por la tinta y cómo los diferentes materiales absorben ésta, creándose una gama de grises que mudan en un tiempo que parece no expirar. Las maderas livianas, el papel y el cartón son aptos también por su relación con el dibujo y en muchas ocasiones los combina con materiales pesados.

Resultaría temerario encuadrar la obra de Ana Santos en la tradición povera. Las intenciones y la actitud de la artista, pero sobre todo las justificaciones en el uso de diferentes elementos,  son incomparables. Sus obras tampoco son objet trouvé ni readymades. Los ensamblajes surrealistas son encuentros azarosos que dan lugar a un campo semántico diferente, donde además el sentido poético predomina sobre el plástico. Por otra parte, la distorsión que se produce en un readymade no implica cambio, sólo el impedimento de la función designada a un objeto, siendo signo únicamente de sí mismo. En cambio, Las creaciones de Ana no pueden concurrir con un discurso verbal, son visiones sin comentario. Es lo más parecido a un haiku: no se puede nombrar el acontecimiento ni definirlo, la definición está en el propio gesto. Los materiales y objetos que utiliza Ana continúan siendo reconocibles, las modificaciones apenas conllevan un cambio de significación, son solo una puerta entreabierta que la ráfaga de un parpadeo cerrará.

Ana Santos ( Espinho, Portugal, 1982) ha sido nominada recientemente al premio EDP Novos Artistas de Portugal. En los dos últimos años su obra ha sido expuesta individualmente en la Fundação Culturgest, Galería Quadrado Azul y Galería Nuno Centeno. Durante este tiempo su obra ha sido mostrada en exposiciones colectivas en la Fundação Serralves y en la galería The Goma.  La artista vive y trabaja en Lisboa.