Para este proyecto, José Luis Cortés-Santander (México, 1980) ha desarrollado ex profeso obra que hace referencia constante a un tiempo y espacio fuera de si. Geheimnisse sind die Knoten, die die Welt zusammenhalten o, «los secretos son los nudos que unen el mundo», enfatiza el poder de la creación artística como medio de circulación de ideas que lejos de ser consideradas afirmaciones actúan como rumores propagados, a la vez que ironiza sutilmente la facultad atribuida al artista de develar verdades místicas.

Haciendo hincapié en la idea de que una obra de arte genera un discurso alrededor de sí misma, el conjunto de trabajos seleccionados para esta exposición evidencia los vínculos que sostienen con sucesos y fenómenos distantes. El punto de partida en este caso hace referencia al concepto de interdependencia, postulado por el científico y pensador alemán Athanasius Kircher, figura referencial en la práctica actual del artista. Popularmente, el pensamiento de Kircher ha sido sintetizado en la frase “The world is bound with secret knots”, que ha sido manipulada por Cortés-Santander y traducida al idioma natal de Kircher para dar título a la exposición. Las conexiones veladas entre las obras y los posibles secretos que se encuentran en ellas pueden concebirse como rumores que se han implantado o trasladado al espacio de exposición, y que no sólo actúan como elementos detonadores de procesos imaginativos sino que se comportan a la vez como medio para activar la circulación de relaciones entre las obras y el mundo externo al cubo blanco –un formato espacial convencional, caracterizado por su homogeneización, neutralidad y autonomía-.

Light Years, una colección de 247 paquetes de cerillas, remite en un primer momento a los lugares que publicitan, y a las anécdotas que en ellos se depositan. No obstante, en su interior se encuentran intervenidos y se lee una anotación: un año y una ciudad que corresponden a incendios de relevancia, tomados de registros históricos. Light Years entabla un juego en el que un grupo aleatorio de objetos coleccionados, pequeños recuerdos que sobreviven discretamente, dan cuenta de brotes aleatorios de destrucción.

El ejercicio plástico llevado a cabo por Cortés-Santander conjuga una minuciosa observación de los fenómenos que le rodean y el deseo de formarse como una cadena de gestos inscritos en un sistema en movimiento infinito donde todo lo que está en él tiene un impulso propio que lo transporta en el tiempo. Esto se hace tangible en piezas como New World Order, un mapamundi actual cuyo reverso tiene impreso el calendario del 4022, idéntico al del 2011 y que se encuentra a la misma distancia temporal, 2011 años.

Geheimnisse sind die Knoten, die die Welt zusammenhalten aborda también el olvido de espacios pasados o futuros desde una perspectiva nostálgica, que se proyecta igualmente sobre mecanismos que han devenido obsoletos. Si la eficacia de las cerillas de Light Years como medio publicitario es ya nula, lo mismo sucede con aparatos y máquinas cuya función es sistematizar información. La unión de una ouija y un pantógrafo resulta en un gracioso artefacto que, de ser activado, realizaría trazos abstractos sobre el pliego de papel en el que yace. De esta forma They must find it difficult satiriza la facultad mística atribuída a la práctica artística al ser el híbrido casero de una herramienta que decodifica señales enviadas por un espíritu, o una realidad inaprensible, y un instrumento de dibujo que proyecta una imagen ya existente. La imposibilidad sugerida por el mecanismo que constituye la obra es una constante de la investigación plástica del artista durante los últimos años. En la muestra se incluye una serigrafía de la serie Perla irregular, proyecto en el que el artista ha explorado la desestabilización de una forma perfecta y armónica, la perla, a través de la forma mutada de una esfera con una protuberancia cónica. Esta obra retrata un globo terráqueo en el cual el planeta no podría girar sobre su propio eje, ya que la esfera terrestre ha adquirido la forma de la perla irregular.

Los dos ventanales de la galería están cubiertos desde el exterior con clasificados de periódicos locales correspondientes al día de la inauguración. Esta intervención constituye la obra You’re gonna need someone on your side, cuya ineficacia para funcionar como espacio de consulta dentro de la rutina urbana da cuenta de la imposibilidad que habita en la práctica del artista, una imposibilidad que se convierte incluso en un filtro poético a través del cual se mira el mundo. Conforme transcurra el tiempo, los periódicos podrán desprenderse, ya sea por efectos de la intemperie o bien por los transeúntes que los alteren o destruyan. Así, Geheimnisse sind die Knoten, die die Welt zusammenhalten se irá mostrando lentamente ante los transeúntes y, al igual que un local que cubre sus ventanas, se afirmará como un espacio en proceso y constante transformación.